Qué podemos hacer para detener las guerras

Madrid, 6 de mayo de 2024:

«El cerco y exterminio de Gaza por los bombardeos y el ejército israelí suma quinientos veintiséis palestinos muertos, en su mayoría civiles, más de tres mil heridos, decenas de miles de ciudadanos expulsados de sus casas. La masacre se autodenomina Margen Protector y se justifica como venganza por tres jóvenes israelíes muertos supuestamente por Hamas». 

Os suena, ¿verdad? Así empieza el prólogo firmado por mi querido Pepe Henríquez para la primera edición de Muere, Numancia, muere en el año 2014. En el año 2014.

Que la historia se repite, lo sabemos todos, y que la humanidad se agota, lo tememos tanto, tantísimo… Pero que su quebranto siga derrumbándose día tras día más allá de los límites de las palabras y el silencio, ¿cómo es posible?

¡A la guerra no la detiene nadie!

«La guerra es el estado natural del hombre», afirma el villano protagonista de Muere, Numancia, muere. Una década después rescato la misma réplica para ponerla en labios de Henry Domin en Robots Universales Rossum. Dentro de otra década, ¿quién la pronunciará?

Todos nos preguntamos qué podemos hacer para detener las guerras. Cada uno dará con su respuesta. Por mi parte, nunca he sido muy dado a manifestar públicamente mis opiniones. Eso sí, dejo que los textos teatrales hablen por mí, que mis textos saben defenderse muy bien solos. En cualquier caso, que quede claro que soy pacifista. No puedo concebir que alguien arrebate la vida por la patria, la religión, el poder. Qué sinsentido. Yo sería el insumiso, el hereje y el migrante; el réprobo de este mundo que legitima la guerra, qué oxímoron.

Y sé que hay días que nos desencanta la naturaleza humana y queremos otorgarle palabras que la revaloricen de nuevo, palabras de futuro que devuelvan la voz a la humanidad, de vuelta a los límites de las palabras, lejos del silencio y del quebranto. No es así, ¿Pepe? Y miro al cielo y obtengo, como respuesta, esta trinidad por respuesta:

«Resistencia. Manifestación. Huelga».

Deja un comentario