Barcelona, 10 de agosto de 2026:
A Debora, como a Juan, la conocí en el Microlab —que, por cierto, en septiembre empieza una nueva edición—.
Como ocurrió con Juan, la relación trascendió el laboratorio y, una vez concluido, seguimos con la escritura a través de las tutorías de dramaturgia.
Nos desvirtualizamos en junio, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ella me regaló una caja de dátiles y, sobre todo, una velada inolvidable.
A día de hoy seguimos con la escritura, así que un día, de repente, le dije: «Evalúame, por favor».
Y así lo hizo.
Estas son sus palabras.
Solo puedo sentir agradecimiento. Mis palabras, esta vez, sobran.
Y ahora…
¡A seguir escribiendo porque muy pronto os contaremos novedades!
P. D.: Por cierto, si quieres saber más sobre las tutorías de dramaturgia o Microlab, escríbeme y te cuento.





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