LECTURA: Canon de cámara oscura

Los narradores de Enrique Vila-Matas son el amigo invisible ideal de todo letraherido contemporáneo. Con ellos se discute sobre lo real, lo ficticio y, sobre todo, cómo vivir esa vida perfecta que todos anhelamos y sólo existe en la ficción. En esta ocasión con un nuevo aliciente, quizás porque sea ésta su última novela.

En Canon de cámara oscura, el narrador vive una auténtica metamorfosis kafkiana cuando descubre a un antagonista capaz de cuestionarlo todo, y cuando digo todo, me refiero a absolutamente todo. Vila-Matas flirtea aquí con la ciencia-ficción y también el incesto, impulso muy similar en esencia al suicidio —otra constante del autor— por su proximidad a los límites: El suicidio, próximo al límite con la muerte; el incesto, al límite con la vida, «y porque, sin las sombras, los libros que tanto nos gustan no serían nada» (cita de la página 19).

Las consabidas citas de Vila-Matas sostienen una narración mayéutica, entretenida e intelectualmente estimulante. «Si a veces recurro a las citas y a las obsesiones de tantos grandes autores es buscando la posibilidad —demencial por supuesto, porque no parece a mi alcance— de que la gran literatura no acabe en nada, no acabe tan pronto como parece que tantos vienen presagiando» (p. 145).

A sus setenta y siete años, el autor exhibe una prosa enérgica, reflejo de un pensamiento vitalista, juguetón y contagioso. Te hace soñar con cuando jugabas de niño a inventar historias con los amigos. «Haya ocurrido o no», añadiría su narrador, «sea un recuerdo implantado o no». En cualquier caso, recupera sin pudor, y mucha pureza, a ese «lector furioso» que fue desde su «primer minuto de vida, un niño extraordinariamente literario» (p. 205) que además se enorgullece de su infancia: «Esa infancia que tantos verán anómala no la cambio por nada» (p- 150).

Canon de cámara oscura también es una carta de amor a la literatura porque entre sus líneas contiene algo de última novela. ¿Se despide Vila-Matas de nosotros? Puede, porque con esta novela nos deja lo mejor de él como ser humano y como institución literaria, y porque, por primera y quizás última vez, su obra transmite una inmensa misericordia por el ser humano.

Pero no me hagáis mucho caso: «Toda afirmación humana es necesariamente una conjetura» (p. 143).

¿Una cita? «Es evidente que quien vive en el presente puede repetir, si quiere, el presente que ya no existe, pero sólo escribiéndolo» (p. 90).

Canon de cámara oscura de Enrique Vila-Matas. Seix-Barral. Cómpralo aquí.

📷 Autorretrato desnudo con libro en verano

* Actualización (8 de octubre de 2025): Leo en El País que Vila-Matas está en la lista de candidatos para el Nobel de Literatura de este año. ¡Qué gran honor para el Nobel! ¡Felicidades, Premios Nobel!

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